PASO 5 -PROMOCIÓN DE UNA CONDUCTA SALUDABLE, DESDE LA EDUCACIÓN EN SALUD
EVANGELINA SILVERA DE LOS REYES
CÓDIGO: 57403691
No. DE GRUPO: 403032_49
TUTOR
CRISTIAN YECID MARTINEZ
ACCION PSICOSOCIAL Y SALUD
UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA
Dic 2018
Introducción
En este documento se presenta Diseño y elaboración de la herramienta web, mediante el establecimiento de estrategias IEC, que permiten abordar la problemática seleccionada “Accidentalidad vial”, desde el modelo de salud, “Proceso de Adopción de Precauciones (PAP)”
Esta estrategia está dirigida tanto conductores como peatones y familias de los mismos, teniendo en cuenta que los informes OMS dan cuenta que el 90% de la siniestralidad vial está asociado al factor humano por imprudencia e impericia, por tanto, es de interés general la información y educación que a través de la comunicación se puedan obtener respecto al tema.
La problemática es un asunto mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS), en su Informe sobre la Situación Mundial de la Seguridad Vial (2013), señala que anualmente fallecen más de 1,24 millones de personas en accidentes de tránsito y que, además, entre 20 y 50 millones más sufren heridas o discapacidades cada año. Los niños, los peatones, los ciclistas y los ancianos son los usuarios más vulnerables de la vía pública.
Observando las causas y la incidencia del factor humano en la seguridad vial este tema puede abordarse a partir de la acción psicosocial en salud desde el modelo de Adopción de Precauciones (PAP). La Información, Educación y Comunicación (IEC) en Accidentalidad vial, es una estrategia necesaria para reducir el riesgo de muerte, heridos y discapacidades que ocasionan los accidentes viales.
Al conocer sobre los posibles peligros que existen, pero también sobre nuestros deberes y derechos como ciudadanos, podremos tomar precauciones que nos lleven a la generación de hábitos y actitudes que disminuyan las alarmantes cifras de accidentes de tránsito. Al apropiarnos por los diferentes medios y entidades competentes sobre los distintos temas de seguridad en las vías, podremos evitar aquellas prácticas que pueden favorecer el riesgo de accidentes y adoptando una conducta basada en el conocimiento la responsabilidad y el propósito de aportar a la disminución y prevención de accidentes viales. Recordando siempre que esta información o estos conocimientos se pondrán en práctica en la vida real.
Si se quiere una disminución en las tasas de mortalidad y accidentalidad es necesario generar conciencia en la población sobre las consecuencias de las conductas de riesgo llevadas a cabo, utilizando la educación como herramienta principal. (Milán Crena, S. 2016)
Justificación
Esta estrategia está dirigida tanto conductores como peatones y familias de los mismos, teniendo en cuenta que los informes OMS dan cuenta que el 90% de la siniestralidad vial está asociado al factor humano por imprudencia e impericia.
Por tanto, está dirigida a la población afectada que según estudios y cifras reflejan que nadie está exento de sufrir un accidente de tránsito, por lo que resulta de interés general la información y educación que a través de la comunicación se puedan obtener respecto al tema, que se ha convertido en una de las mayores problemáticas de salud pública actuales. A nivel mundial, se constituye en una de las principales causas de muerte no natural, explicando alrededor de 1,24 millones de muertes anuales y 40 millones de personas lesionadas. Según cifras reportadas por la Organización Mundial de la Salud, la principal causa de accidentes en la vía la constituye la conducta humana, que explica entre el 71% y el 93% de la totalidad de accidentes estimados en el mundo entero. Además, se calcula que las muertes causadas por los accidentes aumentarán alrededor de 80% en países de ingresos bajos y medios de aquí al 2020.
Los beneficiarios de esta herramienta, igualmente seria la población en general pues según estos informes de la OMS, la accidentalidad vial cobra víctimas tanto de conductores como de peatones y los daños emocionales se extienden a familiares, amigos y sociedad en general, por lo que una disminución de estas cifras mediante la adopción de un comportamiento y de prácticas saludables frente a la accidentalidad vial sería un aporte a los esfuerzos y estrategias planteadas y lideradas por entidades gubernamentales locales, nacionales e internacionales, entre ellas la OMS.
“Estrategia IEC – Conducta saludable frente a La Accidentalidad vial”
Un breve análisis de la problemática (en su contexto de residencia)
Las cifras de accidentalidad vial en el año 2017 muestran una leve disminución, según el informe de la inspección de tránsito y transporte de Barrancabermeja, sin embargo, el mismo informe anota que la cifra de occisos por accidentes de tránsito cuyo impacto ha sido fatal para la vida humana, aún siguen muy altas. se constituye además que los riesgos más altos son los fenómenos asociados a velocidad y maniobras peligrosas sobre todo en la zona rural de la ciudad. La Inspección de Tránsito y Transporte hace ingentes llamados a los actores de la vía a respetar las normas de tránsito, no sobrepasar los límites de velocidad y respetar a los demás actores viales, en especial a peatones y ciclistas.
Lamentablemente no es un problema que se refleja únicamente en esta región, la Organización Mundial de la Salud (OMS), en su Informe sobre la Situación Mundial de la Seguridad Vial (2013), señala que anualmente fallecen más de 1,24 millones de personas en accidentes de tránsito y que, además, entre 20 y 50 millones más sufren heridas o discapacidades cada año. Los niños, los peatones, los ciclistas y los ancianos son los usuarios más vulnerables de la vía pública.
Descripción general del Modelo
El modelo de Adopción de Precauciones (PAP)
La problemática de accidentalidad vial se ha convertido en un problema de salud pública, tanto así que desde 1962 el concepto social de seguridad vial, entendido como la prevención de eventos y efectos por accidentes en las vías, así como la dinámica de su epidemiología, son objetos de interés global con especial liderazgo de la OMS. (Cabrera, G., et, al 2009).
Observando las causas y la incidencia del factor humano en la seguridad vial este tema puede abordarse a partir de la acción psicosocial en salud desde el modelo de Adopción de Precauciones (PAP).
Este es un modelo de tipo cognitivo, determinado por una serie de etapas de percepción determinadas por la precepción que el sujeto tiene sobre la severidad de un riesgo y de la vulnerabilidad personal frente al mismo. La trascendencia de este modelo radica en el grado de importancia que la persona le da a la gravedad del riesgo, para el caso hablando específicamente la importancia que las personas le dan a la accidentalidad vial o al proceso de adoptar conductas que prevengan o disminuyan accidentes de tránsito. En la medida en que le individuo considere el riesgo para su salud habrá mayor probabilidad de que emita un comportamiento. Para el caso de accidentalidad vial, las personas muchas veces abusan del exceso de confianza en sus habilidades o en el hecho de nunca haber tenido un accidente de tránsito y eventualmente tienen la creencia equivocada de que el pensar en esto es ser trágico o negativo a la hora de conducir. Gran parte de los conductores que son detenidos conduciendo en estado de alicoramiento dicen no haber consumido “demasiado” y estar en “condiciones” de conducir.
El modelo para ello propone que si la persona no logra tener una visión de los efectos graves o de los fatales accidentes que puede tener y cómo esto afectaría a otros (familias, amigos, etc.) entonces la persona no tomara conciencia o medidas de precaución frente a este problema.
Este modelo se compone de unas etapas en relación a la percepción:
Susceptibilidad: Sensibilización de los riesgos o la problemática
Severidad: Calcula o mide la gravedad de la problemática
Interés: Se incluye a sí mismo en el riesgo
Decisión frente a las acciones: decide tomar algunas medidas preventivas o de precaución.
Acción: Practica esas medidas o de adoptar una conducta saludable. (Flórez-Alarcón, L. 2005).
Acciones o estrategias propuestas
La Información, Educación y Comunicación (IEC) en Accidentalidad vial, es una estrategia necesaria para reducir el riesgo de muerte, heridos y discapacidades que ocasionan los accidentes viales.
Las acciones o estrategias deben sensibilizar y concientizar a las personas de las consecuencias desde la salud (lesiones, invalidez, muerte), lo psicosocial (Congestión en las unidades de urgencia y en las vías) y lo legal (multas, sanciones, cárcel) de las consecuencias de su conducta.
En ese sentido se propone una estrategia de Comunicación utilizando para ello una herramienta o sitio web, donde se brinda Información a las personas sobre la gravedad de la accidentalidad vial, datos cifras, factores que influyen etc. Y de esta manera promover un cambio en la conducta (Educación) que conlleve a las personas a realizar acciones preventivas y de precaución en la vía.