Medidas de precaución

Para poder fomentar y garantizar el respeto y preservación de la propia vida y la de los demás en las vías públicas, es importante aprender sobre seguridad Vial; ya sea al conducir, caminar por las veredas o abordar un vehículo como pasajeros.

De acuerdo a Montoro et al. (2000), comprender que el elemento principal que incide en la siniestralidad vial es el factor humano, influirá en reconocer que gran parte de las acciones preventivas deben ser dirigidas a este elemento, y que cualquier medida que se tome referida al vehículo o la vía, no serán exitosas en su totalidad, si previamente no se tuvo en cuenta cómo interactúa ésta con el factor humano.

Al conocer sobre los posibles peligros que existen, pero también sobre nuestros deberes y derechos como ciudadanos, podremos tomar precauciones que nos lleven a la generación de hábitos y actitudes que disminuyan las alarmantes cifras de accidentes de tránsito. Al apropiarnos por los diferentes medios y entidades competentes sobre los distintos temas de seguridad en las vías, podremos evitar aquellas prácticas que pueden favorecer el riesgo de accidentes y adoptando una conducta basada en el conocimiento la responsabilidad y el propósito de aportar a la disminución y prevención de accidentes viales. Recordando siempre que esta información o estos conocimientos se pondrán en práctica en la vida real.

Uno de los principales riesgos para los niños como peatones, ciclistas y pasajeros en vehículos son las personas que conducen bajo los efectos del alcohol. El consumo de alcohol antes de conducir aumenta no solo las probabilidades de que ocurra un accidente de tránsito, sino también la probabilidad de que se produzcan defunciones o traumatismos graves. El riesgo de accidente de tránsito comienza a aumentar significativamente cuando el conductor tiene una concentración de alcohol en sangre.

El cinturón de seguridad tiene que permanecer abrochado; su uso debe ser el adecuado y no por debajo del antebrazo.

El uso del casco es la estrategia individual más eficaz para reducir el riesgo de traumatismo craneal cuando conducen bicicletas o motocicletas. Independientemente de la edad, el uso adecuado del casco reduce el riesgo de traumatismo craneal entre los ciclistas en un 69%, mientras que entre los motociclistas reduce el riesgo de defunción en un 40% y el de traumatismo craneal grave en más del 70%. (Organización Mundial de la Salud. 2015)‎

Control de la velocidad: La velocidad es un factor que propicia aproximadamente una tercera parte de todos los accidentes de tránsito con víctimas mortales en los países de altos ingresos, y hasta la mitad de esos accidentes en los países de ingresos bajos y medianos. Carreteras amplias y rectas que pasan por escuelas, áreas residenciales y comerciales y facilitan la circulación a alta velocidad exponen a los niños a un riesgo considerable. Entonces el establecer por parte de las autoridades y el respetar los límites de velocidad apropiados en función de cada carretera, son estrategias que pueden contribuir a disminuir la accidentalidad. Según investigaciones realizadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE, 2011), por cada kilómetro/hora que aumenta la velocidad, la accidentalidad se incrementa en 2 por 100; a su vez, existen situaciones en las que circular a una velocidad excesiva o inadecuada en relación con las condiciones de la vía resulta especialmente arriesgado.

Mejoramiento de la visibilidad: Poder ver y ser visto son requisitos previos fundamentales para la seguridad de todas las personas que viajan por carretera, pero especialmente importantes para los niños debido a su particular vulnerabilidad. Estrategias como utilizar cintas retro reflectantes en la ropa o en artículos tales como mochilas, utilizar en las bicicletas luces frontales, así como piezas reflectantes delanteras, traseras y en las ruedas, se pueden utilizar para mejorar su visibilidad.

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Vigilar a los niños en proximidades de las carreteras, los niños pequeños tienen una capacidad limitada para evaluar los riesgos. Por lo tanto, los padres y otros cuidadores pueden desempeñar un papel importante para ayudarlos a entender lo que ocurre a su alrededor. (Organización Mundial de la Salud 2015) ‎.

El descanso adecuado o dormir es necesario para poder mantener los reflejos. Aproximadamente un 34% de las causas de los accidentes son atribuidos a los “microsueños”, segundos en que la persona se queda dormida mientras conduce.

El descanso adecuado promueve el control de las emociones y mejora los niveles de estrés factores que son tenidos en cuenta como causantes de accidentes.

En lo posible modificar los horarios para evitar los atascos y de esta manera el estrés y la ira que estos producen, más sin embargo se debe estar preparado para controlar los impulsos cuando estos ocurran y asumirlos sin perder la paciencia.

Cuidar la postura corporal, esto le permite estar más alerta, la espalda debe estar derecha y relajada contra el espaldar del asiento, también le ayuda a evitar la fatiga y el cansancio

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